Desde su creación, esta bodega de barricas se ha dedicado por completo a la crianza del vino en barricas de roble, organizadas en tres naves de barricas. Con la nueva orientación del Domaine de la Citadelle hacia la viticultura, este espacio se ha rediseñado y transformado en una sala de recepción acogedora y flexible.
Para preservar la autenticidad del lugar y añadir al mismo tiempo un toque de comodidad y estética contemporánea, se han creado alcobas con bancos a medida, rodeadas de altos barriles como recuerdo del pasado de la bodega.
La zona central, diseñada para ser flexible, puede acoger actos muy diversos gracias al mobiliario adecuado: mesas redondas y cuadradas, así como sillas de espectáculo para facilitar distintas configuraciones.